Al decidir por un sobremesa gaming preensamblado, no puedes simplemente comparar sus fichas técnicas. Sobre el papel, dos ordenadores de sobremesa gaming podrían verse igual, apilados con la misma CPU, GPU y frecuencias de reloj. Pero el rendimiento real en los videojuegos no se define solo por los componentes. También se define por lo bien que ese hardware puede respirar.